La convicción del contenido nicotínico de un cigarrillo modifica la actividad cerebral

No es lo mismo fumarse un cigarrillo creyendo que contiene nicotina que consumir uno pensado que no la lleva. Un estudio realizado por los investigadores del centro para la salud mental de la Universidad de Texas ha demostrado que los sujetos que fuman un cigarrillo, del que piensan que carece de nicotina, no logran satisfacer sus ansias relacionadas con la adicción a esa sustancia.

En otras palabras, para satisfacer su deseo de nicotina, “los fumadores no solo deben consumir un cigarrillo con dicha sustancia, sino que también deben creer que la están fumando”, señalan los autores. “Nuestros resultados sugieren que para que las drogas tengan efecto en una persona, esta necesita creer que la droga está presente”, indica Xiaosi Gu, autor principal del estudio.

Poco se sabe acerca de los mecanismos neuronales específicos a través de los cuales los factores cognitivos influyen en el deseo y las respuestas del cerebro. Por ese motivo, el objetivo del estudio consistió en investigar el modo en que estos factores, como pueden ser las creencias, influyen en el deseo subjetivo y en la actividad neuronal de individuos adictos a la nicotina. Mediante resonancia magnética funcional, los científicos registraron la actividad neuronal de la ínsula de los participantes, una región del cerebro que interviene en diferentes funciones, entre ellas la percepción corporal y la consciencia de sí mismo.

Un total de 24 personas con tabaquismo participaron en el estudio. A lo largo de cuatro sesiones, se les entregó cigarrillos con nicotina en dos ocasiones y sin nicotina (placebo) otras dos veces. En cada prueba, los autores de dicho experimento indicaban a los voluntarios si el pitillo contenía o no la sustancia adictiva; unas veces la explicación era verídica; otras, falsa. De esta manera, se examinó la actividad neuronal de los participantes en cuatro condiciones: una, en la que creían que el cigarrillo que fumaban contenía nicotina, pero se les administraba un placebo; la segunda, en la que pensaban que el cigarrillo no contenía nicotina, aunque si la llevaba; la tercera, en la que creían que el pitillo contenía nicotina y así era, y una última, en la que creían que el cigarrillo no contenía nicotina y, efectivamente, consumían un placebo.

Los científicos evaluaron su nivel de deseo de los participantes por consumir tabaco antes de fumar y después de resolver la tarea. Comprobaron que el cerebro de los sujetos mostraba mayor actividad cuando fumaban un cigarrillo del que creían que contenía nicotina y así era. En cambio, cuando fumaban un cigarrillo con nicotina pero creían que carecía de ella, la actividad neuronal variaba.

Por tanto, el estudio apoya hallazgos previos que demuestran que las creencias pueden alterar los efectos de las drogas en el deseo subjetivo de consumir. “Estos resultados podrían contribuir a idear métodos novedosos para el tratamiento de las adicciones”, afirman los investigadores.

Anuncios